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  • Organización Humana

Organización humana de la empresaPrácticamente todo lo que afecta a las personas en la empresa, de sus actitudes a sus comportamientos, de motivación a sus realizaciones, es consecuencia del sistema organizativo. La falta de implicación y de rendimiento del personal, los defectos en la calidad de la producción, los costes de la ineficacia que gravan duramente los beneficios son los síntomas de problemas en el modelo organizativo. Simétricamente, todo lo que afecta a su sistema humano afecta a la empresa, a su productividad y a su competitividad.

No es posible resolver los síntomas sin analizar lo que falla a nivel del sistema y aportarle remedio en este mismo nivel.

La cultura de la empresa, sus valores compartidos, la motivación, el trabajo en equipo son cosas de organización humana. Algo que no puede ser confiado a soluciones ingenieriles.

Creador del modelo de Organización Fractal,  soy especialista en organizaciones llamadas en los Estados Unidos y Europa del Norte: empresas liberadas.

 

  • Tecnología de Espacios Abiertos (TEA)

open space technology

La tecnología de Espacios abiertos es la mejor metodología, y la más eficaz, para trabajar problemas complejos con grupos grandes o muy grandes (de 50 a 400 personas idealmente).

Es también la más rápida y permite proporcionar soluciones creativas completas en dos o tres días, con la entrega de los informes de conclusión inmediatamente al finalizar el trabajo.

Solo requiere para funcionar participantes voluntarios, implicados en los temas tratados, y estar abierto a soluciones abiertas y casi siempre sorprendentes y novedosas.

La Tecnología de Espacios Abiertos despierta entusiasmo en los participantes y motivación para aplicar las soluciones encontradas.

 

  • Asesoramiento directivo

Asesoramiento directivoUna de las mayores dificultades a la que se enfrenta un alto directivo, es conseguir adoptar una forma alternativa de pensar. Se hizo famosa la frase de Einstein sobre que no se puede resolver un problema aplicando la misma forma de pensar que lo ha creado, sin embargo, ¿cómo puede la mente adoptar otra forma de pensar si para crearla, sólo dispone de sí misma?

El mercado rebosa de productos tecnológicos y soluciones empaquetadas para – se supone – solucionar los problemas del directivo, pero la mayoría de las soluciones que se buscan fuera residen en realidad en uno mismo. En algunos casos es necesario ayudarle a encontrarlas, y en otros hay que tener la valentía de hacerle descubrir que está equivocado.

Llevamos un siglo enseñando en los colegios, la universidades y las escuelas de gestión el pensamiento cartesiano lineal. Resulta muy difícil que un experto en pensamiento cartesiano se convierta por si solo en pensador sistémico. Obviamente, nunca digo a los directivos cómo tienen que llevar su empresa, pero les ayudo a pensar de una manera alternativa y complementaria para que puedan tomar decisiones más reflexionadas y más ilustradas.

  • Las tres palabras claves del éxito: equipo, equipo y equipo

Trabajo en equipoLos desafíos a los que nos enfrentamos hoy radican en un cambio acelerado en nuestros entornos y al crecimiento de la complejidad. La capacidad de adaptación creativa, la inteligencia de las empresas para aprender y modificarse a ellas mismas son claves. El modelo basado en la rivalidad interna del personal es obsoleto e improductivo. Las especies con mayor posibilidad de supervivencia son aquellas cuyos miembros son capaces de colaborar para lograrlo. El éxito de una empresa no puede conseguirse fomentando la competición interna, sino impulsando el trabajo en equipos auténticos.

Los objetivos de rendimiento personales generan pérdidas en la productividad, las evaluaciones e incentivos individuales fomentan la rivalidad, los programas de captación y retención de talento provocan oposiciones entre los niños mimados y los patitos feos ¿quién puede dirigir una tropa así? El único talento aprovechable para la empresa es el talento colectivo.

La clave está en la colaboración, la sinergia, y remar todos al unísono en la misma dirección. Esto supone que la empresa desarrolle una cultura de equipo, construya equipos, y adopte valores de equipo.