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SUELTA EL LASTRE

El coaching es un conjunto de técnicas destinadas a ayudar al cliente a lograr determinados objetivos. Por tanto existen varios tipos de coaching, enfocados a distintas situaciones y metas. Gracias al coaching de vida (life-coaching), te puedes liberar de preocupaciones que te agobian y de tus miedos más incapacitantes para alcanzar la mejor versión de tí mism@.

El coaching que practico

No vamos a poder cambiar el mundo, ni tú, ni yo, ni siquiera tú y yo juntos.
Pero podemos cambiar la manera en que nos afecta el mundo, los que nos rodean, amigos, familia, colegas, jefe…

Los demás no nos hacen sufrir, nos hacemos sufrir nosotros mismos.
Los demás no nos complican la vida, nos sirven de excusa para complicárnosla nosotros mismos.
Sufrimos porque no conseguimos elegir, y porque cuando elegimos, no sabemos renunciar.
Nos quedamos bloqueados porque repetimos siempre los mismos esquemas mentales y necesitamos ayuda externa para explorar nuevas soluciones.
stress
  • ¿Te sientes atrapad@ en un callejón sin salido, en un túnel sin ver la luz?
  • ¿Te sientes víctima de acontecimientos que no te dejan vivir, que no te dejan crecer?
  • ¿Experimentas ansiedad en determinadas situaciones, como hablar en grupo, dirigirte a desconocidos, miedo a ser juzgado, o que se burlen de ti?
  • ¿Desconfías de ti mism@?, ¿No sabes ponerte en valor en una entrevista? ¿No aguantas más tu trabajo pero no puedes ni continuar, ni abandonar?
Talento sumiso

El coaching está destinado a hacerte más libre, no a crear una dependencia del coach. Cuánto antes te sientas libre y feliz, mejor. No se trata de alargar la colaboración del coach. A lo largo de quince años, todos los coaching que he aceptado han funcionado. Puedo ayudarte.

El coaching no es una psicoterapia. Al cliente que padezca algo neurótico o psicótico, lo derivo al profesional competente. Si experimentas malestar, o bien estás confus@, o si te sientes desbrujulad@, no tienes ninguna enfermedad. Solo necesitas aclararte, cambiar de percepción, reencuadrar el problema. Puedo ayudarte.

Si quieres llegar más lejos, más alto, más fuerte, es posible que pueda ayudarte. Hablémoslo. Sin compromiso.

Tendremos una primera sesión gratuita para que yo comprenda la naturaleza del problema, y te diré si puedo ayudarte tanto como si no puedo.

Casos de éxito

ENRIQUE Y EL CACAO MENTALAMPARO Y LA IRA DESCONTROLADAJAVIER Y LA DECISIÓN MAL ASUMIDALUIS ATRAPADO ENTRE DOS JEFES
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Enrique había creado una empresa con dos socios. Al cabo de unos años, se encontraba atrapado en un dilema: ni podía aceptar seguir en la empresa, ni podía marcharse y abandonar a su personal, del que se sentía responsable.

Sus divergencias con las decisiones de sus socios llegaban a extremos pero no los hablaba por miedo al enfrentamiento directo.

“Tengo un cacao mental” declaraba. En seis sesiones, el cacao fue sustituido por una claridad de visión de lo que debía y quería hacer. “No he perdido ni un solo minuto del tiempo que he pasado contigo” me declaró al final.

la iraAmparo sufría crisis de ira descontrolada en tres situaciones: en el trabajo, conduciendo y con su madre afectada por el alzheimer.

Perfeccionista, no soportaba que le dijesen que su trabajo no era perfecto. Cuando tenía ataques de ira, los colegas, los demás conductores y hasta su madre enferma podían sufrir las consecuencias, aunque se daba cuenta después de que la primera víctima era ella misma.

Utilizando diversas técnicas, de las cuales la del reencuadre, solucionó todas sus crisis en 9 sesiones, y no volvieron a producirse.

dilema

Javier era un maestro de escuela que se fue dos años a la India y a Nepal en busca de la sabiduría oriental. Cuando volvió, las plazas de trabajo estaban siendo ocupadas, y los valores humanos en los que él creía no estaban siendo reconocidas.

Vivía muy mal su trabajo en un establecimiento de juego y se sentía desmotivado e desilusionado.

Fue mi coaching más corto. Una sola sesión de dos horas y media. A los 15 días encontraba sentido a su trabajo y su actitud cambió. Al poco tiempo le ascendieron, y al año le nombraron director de una sucursal.

atrapado

Director financiero en una Pyme, Luis dependía de dos jefes: el director y el propietario. Se veía obligado a satisfacer a ambos pero tenían expectativas diferentes, cuando no opuestas. En consecuencia tenía la sensación de que ninguno de ellos confiaba en él y que lo marginaban. Su reacción era doble: sacrificarse amargadamente por el trabajo en busca de un reconocimiento que no le venía nunca, y dejar de tomar decisiones por miedo a descontentar a uno de sus dos jefes.

Quería abandonar la empresa pero sufría ansiedad a la idea de quedarse sin trabajo.

Ocho sesiones de coaching fueron necesarias y suficientes para cambiar sus percepciones, su actitud y comportamientos y que consiga un aumento de sueldo.

SESIONES PRESENCIALES EN VALENCIA Y A DISTANCIA POR SKYPE

 

 

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